Montando en bicicletas eléctricas

Montando en bicicletas eléctricas

¿A que sería genial tener un vehículo que sea rápido, ecológico, silencioso, nos sirva para mejorar nuestro sistema cardiovascular, no nos canse, nos permita sortear el tráfico y no se necesite seguro para conducirlo? Pues ¡despierta!, que no es un sueño ni tampoco es imposible. Una bicicleta eléctrica es todo eso y más.

Si lees http://www.clementebiondo.it/la-legislacion-sobre-las-bicicletas-electricas/ conocerás sobre sus ventajas, entre las que destaca el hecho de no necesitar ni permisos ni seguros para conducirlas. O sea, las bicicletas eléctricas, aunque tienen un motor, se rigen por las mismas leyes que las bicis convencionales, de hecho, puedes andar por los mismos carriles que andan estas.

4

Una bici eléctrica es como una bici normal, de hecho, su diseño es muy similar, solo que traen acoplado un motor eléctrico en la rueda trasera, delantera o cerca del eje de pedalear, que funciona mediante el pedaleo que proporciona el propio ciclista. Este motor se alimenta de una energía que proviene de una batería recargable en la red eléctrica o por por paneles solares. Normalmente, dicho motor no debe sobrepasar los 25 kilómetros por hora y la potencia no debe superar los 250W. El motor casi siempre para cuando se deja de pedalear.

Sin embargo, estas no son reglas absolutas, Hay disímiles modelos de bicicletas eléctricas, con diferentes características. Por ejemplo, hay bicis capaces de alcanzar los 140 Kms o, incluso más, aunque la autonomía típica es de unos 35-60 Kms. No obstante, velocidad y autonomía varían considerablemente según el tipo de batería que tenga el motor. Esta autonomía típica se ha determinado mediante la observación de un ciclista de 70kg en un circuito plano y sin vientos fuertes. No obstante, este criterio no es para nada el único.

Las bicis eléctricas cuentan con un sistema de cambios de desarrollo, el cual permite elegir la distancia que se recorrerá en cada pedalada, de manera similar a las bicicletas convencionales.

Aunque con estas bicis se puede sortear el tránsito, lo recomendable es no sobrepasar las velocidades permitidas, así como usar accesorios de seguridad como el casco, las coderas y las rodilleras. Estos accesorios permiten evitar lesiones graves en caso de que algún accidente ocurra.

Las bicis eléctricas son más económicas que las motos y los coches, pues funcionan con un motor eléctrico, o sea, no hay gasto de dinero en combustible. De hecho, si se compra una con batería recargables por paneles solares, hasta se ahorra energía eléctrica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *